martes, 29 de marzo de 2011

Sigo siendo la misma niña llorona...

Domingo 27, aproximadamente las 5 de la tarde, estábamos las tres en el taxi, y aunque nadie quería admitir el nerviosismo o la pena, eso se sentía a simple vista, el cielo de Lima era gris, para variar como siempre, pero a mí me fascina los días así, mientras el taxi recorría la avenida La Marina y doblaba para entrar a Faucett, se me vino mi primer recuerdo a la mente.
Según mi madre dice que él era uno de los más emocionados al saber que yo llegaba a este mundo, cuando nací él era quien más me cuidaba y jugaba conmigo. Su secundaria la estudio en el colegio militar el Leoncio Prado,  nunca entendí porque le decía “oso”, pero según mi familia así le decía, de eso yo ya no recuerdo pues era mucho más pequeña, pero según los recuerdos contados, dicen que cuando llegábamos a recogerlo, yo era la primera persona en encontrarlo en medio de ese mar de gente y eso que era bien chiquita, bueno no hay muchas diferencia con la actualidad.


El taxi seguía su trayecto y él conductor hizo la pregunta  prohibida la cual fue dirigida hacia mi hermana “¿por quién va a votar?” y como sabía que la conversación seria la típica de todas y que terminaría mal, continúe en mis recuerdos, como siempre acompañada de mi música.
Siempre he sido de enfermarme de gripe, siempre… Recuerdo de una vez que era muy chiquita y me tenían que poner una inyección, yo como siempre recontra cobarde al dolor, me puse a llorar a todo pulmón, recuerdo si mas no me falla la memoria yo habría tenido máximo 5 ó 6 años y al verme llorar él saco su carrera de carros, su juguete más preciado y el cual nos tenía prohibido usar, en realidad la prohibición era más para mí, como era pequeña era un caos con los juguetes. Bueno recuerdo que yo lloraba a todo pulmón y en eso el salió del pasadizo con su carrera de carros y me dijo “mira que tengo acá, vamos a jugar ya?, pero no llores” me tranquilice, me deje poner el desagradable inyectable, igual llore pero él se puso a jugar conmigo en la sala.
Llegue con ellas al aeropuerto, primero salió su esposa y nos saludó amablemente, al entrar lo vi, con la mochila en su espalda, su sonrisa nerviosa y bien agarrado de sus maletas, cinco mujeres se encontraban a su alrededor una de ellas era yo.
Conversando entre las cinco él se fue a ingresar sus maletas en el área de vuelos internacionales, y como el trámite fue maso menos largo nuevamente se difumino mi mente y empezó a recordar. Era la navidad del 94 ó 95 había un problema en casa yo no sabía muy bien que pasaba, pero mi madre  hecha de hierro, pero con un gran corazón de chocolate, me dijo el mismo 24 de diciembre  “te bañas y te cambias, esta  navidad iremos a  pasarla con tus tíos y primos”,  su motivo para decirme eso, era que mi papá no iba a pasar la navidad con nosotros, pero como yo no lo sabía (mis hermanos siempre me protegían para no darme cuenta de los problemas de mis papás)  me rehusé dije que no, que navidad era de familia, con mi papá con ella y mis hermanos y que yo no iría, recuerdo que fui a mi cuarto y me puse mal; tenía en ese entonces 11 años. Me eché a llorar y él entro y me dijo “por qué no quieres ir, vamos estar con los primos” y le dije que no quería que no entendía que pasaba, que quería estar con mi papá, mi mamá y ellos y seguido me puse a llorar más, me acuerdo que él me abrazo se sentó a mi lado y yo me eche en sus piernas él me acariciaba mis cabeza al verme así de triste recuerdo que sus  lágrimas me caían en mi mejilla pero nunca permitió que su voz se quebrara, seguía acariciándome y diciéndome dulcemente que había cosas que no entendería pero que no llore. Siempre me defendió, nunca le gusto verme mal.
Yo no era una alumna increíblemente dotada, era palomilla y bien dejada, pero siempre con buenas notas, extraño verdad?,  un día cuando estaba en quinto de primaria, me acuerdo que mi madre me reviso mi cuaderno de Ciencias Naturales y yo no estaba al día en todo un bimestre y mi madre me persiguió por toda la casa, para sacarme la conciencia; me acuerdo que me puse detrás de él, muy asustada y llorando, él la sujeto a mi madre  y me dijo “corre, corre y escóndete” la tranquilizo  y luego entro a mi habitación a conversar conmigo y le prometí que me pondría al día, siempre fue mi defensor y él que abogaba por mí para que me dejaran ir a fiestas.
Al regresar de dejar su maleta en el embarque, ya ansioso nos indicó  seguirlo para la puerta de salida de los vuelos.  Que gracioso la imagen que veía, pues él se encontraba al medio y las cinco mujeres rodeándolo a sus lados. Mientras que caminábamos por el segundo piso del aeropuerto en ese pasillo largoooo y elegante, recordaba todo el tiempo que lo conocía.
Seguíamos caminando y recordé que una vez había un pasacalles y yo quería pasar pero justo delante mío había unos chicos altotes que no me dejaban pasar y se reían de mí miedo y timidez, no me había dado cuenta que él estaba detrás mío y escuche por primera vez su voz de defensor molesto, “¡oye huevon, no oyes que te pide permiso!” los chicos se voltearon y me miraron ya sin esa estúpida sonrisa en sus horribles rostro y sin más que decir me cedieron el paso yo con miedo camine entre ellos y él paso detrás mío, recuerdo tener   12 años cuando paso eso.
 Siempre fue mi compañero, él fue quien me introdujo en la música rock de los 80, fue quien me presento a Jim Morrison a Queen, a The Police a sus amigos de U2, a The Cure,  me hizo comprender el jazz,  con él grite los goles de la blanquiazul y observaba con gran detalle los clásicos de River y Boca y el de Real Madrid con Barcelona, él que me llamo a la casa para escuchar el concierto de INXS,  él me hizo entender el teatro, querer la ópera, disfrutar de la literatura, agarrar el gusto por la matemáticas (en eso no pudo conmigo siempre y hasta ahora las odio), él era el primero que miraba y celebraba mis veintes ,él único que le hizo entender a mi familia mi look desaliñado, quien me despertaba con agua y sacudiendo su cabello recién mojado encima de mi rostro, quien tocaba la puerta de mi habitación con melodía, quien me enseño a decir “te voy a meter tu kechi” osea que me iba a caer un golpe, en fin él que me enseño de todo y  él que me compraba de todo y me engreía incluso si mi madre le decía que no lo haga.
Él era, él es mi hermano quien se embarca para España hacer su maestría, al que abrace muy fuerte y le dije “cuídate”, ajuste mis ojos para no llorar pero mientras escribo este post no puedo evitar no hacerlo. Es mi hermano, él que me dijo que hiciera este blog, él que me anima por hacer lo que más me gusta, él que me dice que no me deje vencer por la pena, él es mi hermano quien se estrenara por papá por primera vez y a mí me hará tía por tercera vez, él es mi hermano al que amo tanto y agradezco por todo y para él que siempre seré su hermanita menor.

Esta canción siempre que la escucho em hace recordar a él, cuando era fin de semana lo ponia a todo volumen en la casa

viernes, 25 de marzo de 2011

El final de la historia con mi baterista

Me senté a su costado y no sabía que decir, que más hacer, recuerdo que estaba con mi morral y un pioner rockero, que estaba forrado con fotos de grupos peruanos, stickers, todo un pioner punk, al sentarme él vio mi pioner y comenzamos… recuerdo que yo comencé a conversarle:
-          Y dime, cuanto tiempo tienen la banda?
-          Hmm no sé, yo recién soy nuevo – y con insistencia le pregunto a su compañero que estaba delante – que tiempo tiene la banda
El chico dijo el tiempo, pero de verdad que ni lo recuerdo, yo estaba más atenta a todos sus movimientos de mi rockero baterista y así fue como comenzamos a conversar:
-          Te gusta la fotografía?
-          Si me gusta mucho, si quieres mira mi pioner
-          Haber…. Que bonito
-          Gracias
-          Te gusta radiohead? – en mi pioner estaba impresa la canción Creep
-          Si me gusta y me gusta esa canción
-          Si son locazos, no me acuerdo como se llama el baterista, pero es bueno
-          Si lo es – con mi sonrisa emocionada
-          Que loco las cosas que tienes en tu morral
-          Ahh, si los compro en galerías Brasil, lo conoces
-          Hmm si creo
-          Queda en la avenida Brasil – ahhh yo, si nos son mis preguntas, son mis respuestas, ahhhh
-          Ahhh si, creo que he ido, vende cosas bien loquitas, jaja
-          Y que estudias?
-          Derecho
-          En donde
-          En la de Lima
-          Oh… Mi papá es abogado, bueno ahora es fiscal
-          Oh que chévere
-          Si….
-          Y tú que estudias
-          Ciencias de la comunicación
-          En donde
-          En la san Martin
-          Ahhh…. Manya que chévere
-          Como te llamas
-          Alonso y tu
Le dije mi nombre y seguimos y seguimos conversando de muchas cosas, me acuerdo que saque mi lapicero y se me cayó la tapa y él me ayudo a buscarla, tan lindo, escuchaba con atención cada cosa que le contaba, igual yo. Nos contábamos muchas cosas, ambos nos reíamos y todo, recuerdo que su compañero de adelante cuando escucho que era fotógrafa, quería que les hiciera fotos y yo dije que encantada de hacerlo.
Yo tan ingenua, quería que me diera el su autógrafo, en realidad quería que me diera su número, su mail,  el mechón dorado de su cabello algo de él…
-          Me escribes tu nombre
-          Queeee… yooo? – ahh hablaba mi mismo idioma tonto emocional
-          Si, tu, por favor
-          Pero que escribo – me miraba y me sonreía
-          No se cualquier cosa, no se tu nombre
Y muy obediente, me escribió su nombre en mi hoja blanca, igual que su piel, de mi pioner punk .
“Alonso” (aún conservo esa hoja) al terminar, me lo dio “ahí está, está bien” me lo dijo con miedito, me dio tanta dulzura que lo mire y le dije, “si normal” y me sentí contenta, feliz, emocionada, así que decidí para guardar las apariencias a darle mi pioner a los demás integrantes para que me dejaran algún autógrafo.
Casi ya para bajarme en mi paradero su compañero de adelante, me dijo que le diera mi número de teléfono pues deseaba que le hiciera algunas fotos al grupo, ojo! Él estaba con su enamorada al costado, así que no piensen mal. Se lo di, pero apenas comencé a dárselo, Alonso saco su celular y comenzó apuntar mi número también, el de mi casa y el de mi celular, yo no lo vi directamente a él, pero me di cuenta, mientras que dictaba cada número él me miraba y miraba su celular, verificando si estaba bien apuntado.
Ya al llegar a mi paradero me despedí de él.
-          Cuídate mucho, me encanto concerté – le dije
-          Gracias …. A mí también – dijo
-          Suerte, bye
-          Bye – me dijo con su bella sonrisa
Y así como cámara lenta, me acerqué a él y le di un besos en su blanca mejilla nos miramos rápido y sonreímos, me despedí de cada uno y me baje en mi paradero de la Católica, enamorada, muy ilusionada y bastante emocionada camine hacia mi casa.
Esa vez fue la última vez que él me vio, esa fue la última vez que yo lo vi, ya pasado varios días, me di contra la pared de mi casa y me reprochaba “porque no le pedí su mail, su teléfono, no se algo” a los días que eso sucedió, recibí un mensaje de texto a mi celular que decía lo siguiente:
“hola, tu no me conoces, pero yo a ti si, ahorita estoy de  viaje pero cuando vuelva me gustaría conocerte más y poder salir, cuídate mucho”
Era él, era Alonso fue lo primero que pensé, emocionada, miraba y miraba mi celular una y otra vez, y no permití que ningún pensamiento pesimista ni negativista estuviera en mi mente. Yo me quede helada, era la primera vez que recibía un mensaje anónimo y de ese contexto, trate de comunicarme con el numero pero no pude, me acuerdo que ese número se lo di a una amiga, pues según ella concia alguien que podía averiguar de quien era el número y no se más…
A los días o meses siguientes de eso me roban mi celular, mi amiga dejo de asistir a la universidad  y luego me cambio de casa, osea en pocas palabras todo dio un grio inesperado y perdi el contacto con él o más bien él conmigo.
No hubo día en el cual me preguntara una y otra vez estas dos cosas…
.  Él de verdad apunto mi  numero o será que justo en ese mismo momento le llego un sms y lo estuvo revisando mientras yo decía mi número, y eso me hizo a mi creer que estaba apuntando
. El mensaje que me llego a mi celular, tal vez no era para mi, tal vez era para otra persona, además en el mensaje decía “tu no me conoces” y bueno yo si lo conocía, aunque sea un poquito.
Una y dos y tres veces me lo pregunte, paso exacto un año después que lo deje de ver y mi hermano me dijo que había otra vez otro evento y rápidamente me apunte, le avise a una de mis amigas si quería ir y me dijo que sí. Al llegar yo me sentía emocionada, lo iba a volver a ver, en mi mente estaba “se acordara de mí, que le digo, lo saludo o me hago la loca” tantas ideas, tantos planes y al final todo quedo en eso en ideas, en fantasías, en sueños.
Al llegar vi a ese mismo chico que se sentó delante mío y de Alonso aquel día en el bus, al verlo e reconoció, me saludo, me acerque y  le pregunte por él y la sorpresa que recibí era demasiado:
-          Hola, como estas?
-          Bien gracias, veo que sigues con la fotografía
-          Si, si…
-          Que bien
-          Y que paso con el baterista
-          Alonso?
-          Aja
-          Ahhh, se fue a Estados Unidos viajo – mi mente hizo un viaje alucinante por el tiempo y se detuvo en el día en que me llego el sms “… yo ahorita estoy de viaje”
-          Ahhh – fue lo  único que pude decir
-          Bueno un toque tengo que hacer algo
Me quede pensando será acaso que él que Alonso fue el chico del mensaje, y cuando se fue, quería conocerme más, será él….
Con esa duda regrese a mi casa, sin saber las respuestas a las preguntas que yo misma me hacía, ya hasta la fecha aún toda esta historia para mi es una gran incógnita.
Fue el año pasado que mediante el Facebook, busque su nombre y ¡oh sorpresa!, lo encontré, vi hasta donde pude sus pocas fotos, seguía igual de lindo como siempre, me anime y le mandé una solicitud de amistad, él acepto yo emocionada me arme de valor y le escribí un mensaje privado, preguntándole si se acordaba de mí, que yo si lo recordaba y describiendo sin tantos detalles pero con las cosas más importantes la manera en como nos conocimos pero él cual nunca respondió, al volver a leer toda la información de su Facebook, me di con la sorpresa que en su “situación sentimental” decía “tiene una relación con...” vi a la muchacha una chica muy linda, simpática, hacia juego con él tenía su mismo color de piel, era de ojos claros, cabello marrón claro, bonita en pocas y muy sinceras palabras.
Por motivos personales mi Facebook lo desactive por un tiempo y pues de Alonso ya nunca más volví a saber, ni de él ni de ese mensaje, que cada día y hasta el final siempre será una gran encrucijada para mí.
Fue así como mi baterista rockero, con las tennis casi limpias casi sucias, fue mi gran amor imposible, mi príncipe azul, mi ilusión permanente, mi amor en silencio (hmm no, muy cursi).
Pero si fue uno de los muuuy poquísimos gringos o como mi abuela dice pan crudo (jejeje) que me llego a gustar bastante. No sé si el tiempo algún día nos junte, no lo se pero lo dudo mucho, no sé si alguna vez leerá este post, no lo sé  pero lo dudo mucho. Solo sé que siempre lo recordare y siempre me reprocharé por no haberle dado mi mail.


Esta canción fue y es el soundtrack de mi historia con el bello baterista... y asi como dice mi lindo moreno "espero un día volver a verte"



miércoles, 23 de marzo de 2011

Se busca rockero baterista



Él era, no me pregunte cómo, no me pregunte porqué lo supe, solo sé que cuando lo vi, supe que era él. Lo conocí o lo vi (aún no estoy segura si lo conocí y solo lo vi) un viernes 22 de setiembre del 2006 (si más la memoria no me falla). Mi hermano días antes me llamo y me dijo, “conoces al grupo Hoja de Parra” y yo ni sabía de qué me hablaba pues estaba más alucinada con Libido y Mar de Copas, que mi horizonte musical era muy muy angosto. Bueno… al responder a la pregunta de mi hermano, le dije la verdad “no” y él solo se quedó pensando luego de días me dijo si me gustaría acompañarlo a un evento que la empresa de su trabajo realizaba, era para encuestas o algo por el estilo.
Brevemente y muy rápido les explico, la empresa iba lanzar un programa para los escolares y estaban realizando el lanzamiento piloto en algunos colegios y como imagen de este evento era el grupo HDP. Bueno resulta que mi hermano me dijo para acompañarlo y fui y al colegio que le tocaba era mi colegio de secundaria y yo en mi mente dije “nooooo”
  •  Él porque del no:


 Al terminar el último día de clases el fin de todooo, me puse en frente de la puerta principal del colegio, vestida con ese típico uniforme plomo que tanto odie, llevaba encima una blusa pintarrajeada con todos los sinceros deseos de mis amigos, con mi cinta blanca amarrada a mi muñeca, con mechones suelto y mi mochila casi colgando y casi cayendo de mi hombro;  yo grite a viva voz “no vuelvo a pisar este %&$ colegio nunca más!” y mis amigas matándose de la risa me jalaban pues parecía que la hermana directora estaba por salir jejeje.
Al traer este bello recuerdo escolar, que ya les he descrito, me detuve a pensar “no, ni loca, no puedo romper mi promesa que hice de pisar ese /&%$ colegio, hmm… está bien será solo por esta vez y nunca más volveré a pisar este %&$ colegio, nunca más” y así lo he mantenido, así que pobre de ustedes que se lo comenté a alguien.
Y le termine diciendo a mi hermano que cuente conmigo. Él muy desgrampado me levantó muy temprano y yo media dormida media despierta, me cambie y lo seguí, al llegar a su trabajo todo estaba bien, me presento a sus compañeros y todo bonito, en eso uno de sus amigos o compañeros no sé, le dice a mi hermano:
-          Oye ya llegaron los chicos, están que sacan sus instrumentos, ósea ya nos vamos
-          Ah ok – mi hermano me mira
-          Ya llego la banda, agarra tus cosa para irnos
Y como hermana obediente le hice caso, al salir lo vi… (Sé que en ese momento una canción de esas recontra dulce, románticas y asfixiantemente melosa, sonó en mi cabeza, cuál fue, no sé) lo único que sé es que me quede helada, luego caliente, me puse zombie, luego regrese a ser normal, morí al instante volví a vivir, no respire, luego tosí, casi me caigo y al mismo instante me sostuve y todo eso en solo tres segundo que lo vi, recoger los instrumentos.
Completamente monse como siempre, le dije “te ayudo” pero no me escucho y claro cómo me iba a escuchar si nunca lo pronuncie, solo lo dije en mi mente, soy más zopenca!!
Bueno ya todos estaban que se apresuraban porque se tenían que ir, mientras tanto yo seguía en mi burbuja morada con estrellitas de colores, en ese momento mi delicado hermano me empuja, con un paquete que estaba llevando “muévete oye, ya nos vamos” y yo recién nuevamente volví a la tierra, en el bus que nos íbamos, me iba pensando si lo imagine o no, si era parte de la banda  o no, tal vez era un compañero de mi hermano o tal vez no, y muchas cosas más; pero como no lo vi en el bus, supuse que me lo imagine, como la mayoría de cosas que siempre me imagino.
Al llegar a ese lugar que me jure no volver a pisar, miraba con desconfianza y algo de recelo las paredes, los patios, el jardín, los salones y todo lo demás de ese, mi colegio de secundaria; y tal como la cereza en el helado, nos colocaron en mi muy querido salón de 5to A de secundaria, que en ese momento era el salón de 6to de primaria, bueno y como si fuera poco, vi a mis profesores que me enseñaron “noooooooo…”
Profe:          Señorita …. Como está usted?
Yo:             Bien (mientras hacia mi sonrisa disforzada)
Profe:         A que bien, que bien, ya no sigue odiando las matemáticas no jajaja
Yo:             Ja ja no… (lo decía con mi voz ajustando al límite mi ironía)
Como odio cuando las personas me pellizcan mi mejilla o peor aún me golpean mi cabeza como si fuera perrito “ahh que bonito, que bonito” sopencos….
Bueno no me alejo de la historia… después de ese tan “esperado” encuentro que tuve con mi profesor entre a mi ex salón y ahí estaba otra vez el, tan lindo como siempre (era la primera vez que lo veía pero me imagino que siempre es así de lindo) con sus jeans medios desgarrados, su polo blanco y sus tennis casi sucios medios limpios, con sus manos en los bolsillos, todo lindo. No sé por qué me sucede que cuando alguien me gusta me pongo muy arisca con la persona e indiferente, él me vio y yo lo vi, pero al instante voltee mi mirada, como si no hubiera nada de interés para ver…. Pero nooo el interés era ÉL!
Me acerco al escritorio en donde unas de las señoritas de la empresa estaba que repartía jugos y galletas, cositas comestibles para calmar el hambre, yo me acerco a coger un jugo… y  tal como película romántica americana, él y yo cogimos el mismo jugo, el con su mano en la mía, yo me quede helada y al instante lo retire, claro mi pepe grillo, me gritaba y me golpeaba la cabeza “tonta, tonta, tonta” el muy lindo me dijo:
-          Oh perdón, tenlo – me dijo
-          No, no te preocupes tómalo nomas – le dije con delicadeza pero de forma despreocupada
-          No, tenlo tu
Y entre esos “tenlo, tu, no tu, no tu” la señorita que estaba ahí nos miraba, no recuerdo bien, pero creo que al final me quede con el jugo. Me di la media vuelta y muy avergonzada me fui caminando por el salón, recordando las travesuras que hacía con mis compañeras y mi amigo Jonathan cuando nos sentábamos atrás, caminando y caminando por el salón llegue atrás por donde está el gran y muy conocido “periódico mural” y me puse a ver las publicaciones de los escolares y en eso siento que alguien me mira, para eso debo decir que en el salón solo estaba la señorita, él y yo; cuando volteo él se acercaba pero apenas voltee,  giro tonta y lentamente a otro lado, y regrese la mirada al periódico mural y buscaba algo ahí que pudiera reflejar mi imagen y así darme cuenta si estaba o no arreglada, en eso lo veo a mi costado también mirando las publicaciones, en eso parecía que me iba hablar y llego una de sus compañeras de banda,  le hablo y se fue.
Me acuerdo que cuando fue su momento de  tocar todas las escolares gritaban como locas y no las culpo los integrantes de la banda estaban muuuy bien (jejee) y también las chicas, hay que decirlo las cosas como son, teoría sprite.
Ese día fue el único acercamiento que tuve con él, adormecida por tanta belleza, y caminando entre nubes regrese a mi casa. Ya por la tarde mi hermano, me dijo:
Hermano:          Y que te pareció, todo (obvio que no me hablaba de la banda, sino de todo el evento)
Yo:                   Ah muy bonito, muy bonito –  le dije
Hermano:          Y la banda? –  me pregunto
Yo:                   Ah que cosa… como… que dijiste –  respondí media atolondrada
Hermano:          Te gusto?  O no? – nuevamente me pregunto (SÍÍÍÍÍÍÍÍ, él me encanto, consígueme su teléfono, tiene mail, cuál es nombre, tiene enamorada, en dónde vive, tu crees qué le guste, dime estaba bien vestida, dime dime DIMEEEEE) –  todo eso dije en mi cabeza, pues en realidad mi respuesta a mi hermano fue:
Yo:                    Ah si muy lindo, muy lindo – y justo cuando ya me iba escucho
Hermano:          Mañana quieres otra vez ir, pero a otro colegio?
Yo:                   Si, si quiero, si quiero – no pude ocultar mi emoción y mi alegría
Obvio sabiendo que lo volvería a ver, aliste con más anticipación mi ropa, al día siguiente,  fui yo la que me levante primero que mi hermano y lista tal como niña ansiosa por su primer día de escuela, yo estaba ansiosa por mi segundo día de verlo…

Vestida con mis jean negro, un polito blanco con un logo que tenía la apariencia de desgastado, mis tennis azules algo sucio, algo limpio y con mis accesorios clásicos mis collares de hippie de pepitas de papaya o sabes Dios que frutas y varia pulseras en mis manos, salí de mi casa con una aire de victoria, linda y preciosa en busca de volverlo a ver y claro detrás de mí… iba mi hermano.
Creo que no les he dicho como era él verdad?, bueno….
(Comenzando por algo que nunca entiendo, a mi me gusta mucho los hombres piel canela o morochos a mi parecer son lindos, y no me gustan los muy altos, pues con mi súper 1.80m que tengo (obvio, estoy siendo irónica) pues como que no va, en realidad me gusta los morochos, pero no soy exigente).
Él era como se dice de manera criolla, el típico gringo, piel clara, cabello rubio, algo oscurito no tan claro, ojos marrones claros, no era tan alto, de bella sonrisa (lindísima), y con un peinado con todos sus cabellitos parados, ósea hermoso.
Bueno ya habíamos llegado al colegio ahí lo volví a ver nuevamente, ya estaba un poco más relajada, pero igual seguía con la emoción en eso llego la  hora de almorzar, nos reunieron a todos en un salón de clase y nos dieron el almuerzo, y para mi suerte él se sentó en mi mesa, con otro dos compañeros de sus banda, yo trataba de comer de manera tranquila y sin ser tan evidente que deseaba mirarlo, no recuerdo muy bien pues ya hace 5 años que paso, pero le pregunte algo que justo cuando él me iba a responder, uno de sus amigos intervino, yo lo escuche y solo moví mi cabeza, mas nada.
Justo ese día había llevado mi cámara fotográfica, y tenía dentro mi película de blanco y negro, al momento en que comenzaron a tocar, me mescle con el público y comencé a tomarles varias fotos en especial a él, yo creo que él se daba cuenta porque se ponía rojito (que sweet).
Cuando terminaron de tocar, la gente de la empresa en donde trabajaba mi hermano, le dieron las gracias y ahí yo nuevamente les tome una foto y ellos estaban agradecido todo lindo, comenzaron uno por uno a subir en el carro y yo sin poder saber absolutamente nada de él, lo vi cómo se iba yendo, en eso una compañera de mi hermano me dice:
-          pero porque no te vas con ellos en el mismo carro?
Yo me quede helada no sabía que decir… bueno si sabía que decir y lo dije
-          Quién, yo? – ahhh yo y mis preguntas estúpidas
Ella me miró y se rio
-          Si tu, sube sube.
Así fue como por primera vez en la vida, viaje en el bus de una banda de rock… bueno no tocaban rock tocaban latín pop, pero pues por ahí iba la cosa.
Al subir todos estaban que hablaban y todo normal, en eso lo veo a él sentado solito en un asiento de a dos, me miro y me sonrió…. “ahhh que lindo” me decía por dentro.
Pero justo al otro lado también había un asiento de a dos, donde también estaba un chico sentado, pero yo quería a mi rockero baterista (aaahhh me olvide decirles, el tocaba la batería) y no sabía que hacer, pues no quería ser muy notoria, y pensaba: “esta es mi oportunidad, pero no quiero que él piense que estoy loca por el (obvio es un decir) pero sino me siento con él, pensara que lo odio, pero si me siento con él, los demás se darán cuenta que él me gusta, pero tal vez él quiera sentarse solo, por eso esta atrás, al último, alejado del resto, ¿qué hago?” así que sin dudas le dije:
-          Disculpa está ocupado -  ahhh yo y mis preguntas..
-          No, no para nada – me dijo el tratando de sacar algo del asiento, pero en realidad no había nada
-          Puedo… -  le dije
-          Si, claro -  me dijo
Me senté a su costado y no sabía que decir..... (Lo sigo en el siguiente post)


Aca les dejo una canción de una de mis bandas favoritas, él vocalista indico que trata sobre un amor a primera vista que sucede en un bus, osea algo asi como lo mio pero no tanto...


domingo, 13 de marzo de 2011

Extraña semana: emociones encontradas

Una semana de gritos, lágrimas, revelaciones, alegrías, conversaciones, decisiones, encuentros, DIA DE LA MUJER (obvio!) y termino en música y baile descoordinado (jeje lo digo por mí, ojo!)

Primero



Lo llame, la semana pasada, para ser más exacto el viernes 4 hable con él; la emoción vale decir, fue enorme, escuchar su voz, imaginar su sonrisa cuando se reía, y escuchar esa bellas frases que siempre tiene para mí fue mi emoción, mi sueño, fue el latido de mi corazón, fue todo;  pero como siempre no todo es tan lindo, y me lo dijo se confeso, me dijo la verdad el porqué se alejo y el porqué de todas las cosas que yo en su momento le pregunte, no miento que mientras él me hablaba el tiempo era más lento para mi, y escuchaba las frases, escuchaba ese secreto que me rebelaba, y muchas cosas comencé a entender me sentía (sin mentir) como si lentamente me estuvieran sacando esa venda de mis ojos, todas las preguntas que en su tiempo me hice se empezaron a responder con la revelación que él me hizo, lo acepte, lo entendí, lo apoye, lo cuide, lo escuche y lo ame. Al final todo se soluciono, no lo nuestro (ya quisiera yo) sino su problema y yo aun me sigo dando cuenta que lo amo.

Segundo:



Mi semana empezó con una muy fuerte llamada de atención de mi jefe, pero con el problema de LS en mi mente, solo pude escuchar a mi jefe y agachar mi cabeza.
No lo niego salí de su oficina con ira, con cólera, con pena, con frustración, con lágrimas invisibles y con muchos más sentimientos. Estaba con todo, con ira de mi reprimenda, con cólera porque tenía clases hasta muy tarde, con pena porque no podía estar con mi LS (jaja puse mi?), con frustración porque otra vez volvía a pensar que aun no he hecho ninguna practica de mi carrera, con lagrimas invisible porque necesitaba que alguien me consolara después de mi mal momento, y muchos más sentimientos que solo se originaban a que simplemente lo extrañaba a él.

Tercero:



Día de la mujer!!!!!, excelente, pero sin muchos saludos, obvio él ni se acordó jeje es despistado y además era su día crucial, pero por lo menos esas dos personas especiales si me saludaron mi madre y mi hermana. Lo más dulce fueron dos cosas, primero una diapositiva que el profesor nos mostro sobre el día de la mujer y luego cuando llegue a mi casa, mi mine sweet hermanita había comprado para mi y mi madre regalitos comestibles por el día de la mujer, que linda.

Cuarto

Al día siguiente de la mujer, mi otro jefe me llama a conversar con él y ahí descubrí que yo entendí todo mal y que por mí las cosas no fueron como yo pensé, por suerte muchas cosas pude aclarar con él igual que él a mí, pero deje en claro mi decisión de ya no seguir, pues decidí por sobre todo darle la prioridad a mis estudios de una vez.

Quinto:
Llegue tarde a mi clase, nooooooo!!!! tuve mi primera falta, pues cuando uno no responde al nombre, el profesor asume que no has llegado y al terminar de pasar la lista, cierra el sistema y ya no se puede abrir, así que obtuve mi primera falta, que para mí fue fatal, pero bueno no me quedo de otra. Y para variar mi otra clase de dinámica mi profesor no llego.... lo único que pude hacer es respirar muy tranquila y ya no enfadarme más.

Sexto:



Fueron días tranquilos, en todo, en mi casa, en mi vida (bueno eso creo) y en mi trabajo, todo bien y tranquilo, claro que la noticia de Japón fue algo que a mucha gente conmovió y a otras como nosotros los peruanos nos alarmo, pues la noticia de un tsunami, fue muy preocupante. Pero aun no puedo quitarme una imagen muy impactante que se publico en un diario peruano por internet, es acerca de un barco del cual, creo que hasta ahora no se sabe nada ni del barco ni de los 100 pasajeros que llevaba dentro. Que sus ángeles siempre hayan estado con cada uno de ellos.

Séptimo:



Llego mi querido amigo Franco y me salvo la semana invitándome a salir y de paso darme mi súper regalo mi CD de SUEDE "SINGLES" cuando lo abrí me puse a gritar por mitad del parque Kennedy mientras él se mataba de la risa y yo como loca me tire a abrazarlo jeje, tan lindo mi amigo. Nos fuimos a escuchar música en Nébula y si muy interesante, cada vez que entro a esos sitios que antes frecuentaba, siento como si me estuviera desintoxicando jejeje de todas esas músicas que escucho en las radios.
Encontrarme con él hablar con él es para mí, un relajo, pues dentro de su forma de ser tan irónica siempre encuentro su lógica y su gracia que a mí me da bastante risa, y él para variar confesándome sus locuras igual que yo las mías. Pero ya sabes Franco la próxima es en el Yacana y esta vez invito yo!

Sí, mi semana fue para mí un caos, demasiadas emociones encontradas, pero gracias a Dios, todo volvió a su calma y a su tranquilidad, como dicen después de toda tempestad siempre sale el sol y si creo que así es y así será en mi vida.
Sabes, aun no te olvido, en mi mente te tengo y es como algo automático recordarte cada día que pasa, no sé si todo esto que hemos vivido a través (como siempre) por el teléfono nos vuelva a unir a juntar o simplemente nos vuelva a poner a cada uno en lugares distintos y separados, no sé yo aun no lo sé. Pero puedo decirte con seguridad que me gusta poderte ayudar y aunque sea por pocos instantes calmar toda la revolución que por dentro llevas.
Todo irá bien, siempre recuérdalo y sonríe, nunca te olvides de hacerlo.


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