miércoles, 4 de abril de 2012

Después de tiempo...

Ya ha pasado tiempo verdad?
la tormenta ya terminó
en mis ojos, las lágrimas ya no han vuelto a brotar.
Ahora no me duele ver directamente al sol,
he vuelto a sonreir
y sabes?
he vuelto a escuchar el sonido de mi risa.

Ya han transcurrido casi un año
y créeme que para mí han sido como tres años,
ya han pasado más de 14 meses
y yo siento como si jamás hubieran avanzado,
los dias 7 han pasado por mi delante
y créeme que ya no me he detenido a recordar lo que antes
ese día significaba para mí.

Ha pasado mucho tiempo verdad?
ya no recuerdo como era tu voz por teléfono,
ha pasado tiempo
tanto que ya no recuerdo la clave de mi correo
el cual antes solía abrirlo para leer un mail tuyo.

Hace algunos días una amiga que me dijo "escucha esa canción"
y si no hubiera sido por ella
nunca me habría dado cuenta que sonaba la canción
que me dedicaste en algún momento
que ya no lo recuerdo.

El tiempo ya paso
los días ya transcurrieron
no miento, no puedo
ha sido difícil olvidarte
muy complicado sacar los alfileres
que dejastes en mi corazón
y aunque sangró bastante
no morí en el intento de querer seguir viviendo.

El tiempo a transcurrido
y las heridas estan sanando lento y tranquilo
no miento, no puedo
no te recuerdo
por el simple hecho que duele hacerlo
y porque si te pienso
volveré a perder la sonrisa
que tanto me ha costado recuperar.

Ya ha pasado tiempo verdad?
los días han transcurrido
el tiempo sigue avanzando
jamás se detuvo
y nunca lo hará
yo seguiré viviendo y sonriendo
y tú... tú serás parte de un recuerdo,
un recuerdo que ya no recuerdo.




Nos conocimos en una sala, sólo que era diferente....

sábado, 3 de marzo de 2012



Ella se quedo mirando el techo de su habitación, como deseaba poder retroceder el tiempo y no haber cuestionado tantos detalles que él tuvo con ella, pero sin embargo ya lo había hecho que podía hacer, sólo esperar el día siguiente.

Caminando por las calles mirando a la gente pasar, algo asi como la canción, solo con la diferencia que no había nadie con cabello largo, ella pensaba en él y en todos sus detalles. En su larga caminata sin estar acompañada de música se volvía a preguntar nuevamente todo,"¿volverá?, ¿volveremos a vernos?".

Llegó a su trabajo, pero a diferencia de otros dias, las horas cada vez avanzaban mas lento. Su hora de almuerzo ya no era lo mismo, la gente que caminba por el centro comercial ya había perdido para ella su brillo especial. Al finalizar su  día de trabajo llego a su casa y echada en su cama, miraba con ojos de esperanza su celular, creyendo asi él podia llamar, pero no paso y no sucedió.

El siguiente día llego y tal igual como el anterior, todo simple, nada difernete; él no se aparecio, él ya no la busco.
Los día siguieron pasando y trascurriendo y me gustaría decir que él en algúnn momento volvío a llamarla, a buscarla, a invitarla a salir pero eso nunca se dio.

Los días siguieron pasando, sin haber ninguna pausa; mientras tanto ella se ponía a pensar en la oportunidad que tuvo, que se le presento, se hubiera podido dar, hubieron podido tener una relación, nunca se pudo saber, ya que el hubiera no existe y no existio para ella.

Ella continua en su trabajo, y cada día que termina su labor, sale de la tienda, se sube el cierre de su casaca y da una rápida mirada alrededor, pues cree que tal vez él pueda estar por ahi.
Se pone sus audífonos, enciende a su fiel compañero y sigue su caminata como siempre aislada de los demás.




sábado, 18 de febrero de 2012

Pensar es malo...




Llegó a su casa infectada de ilusión y amor (se podría decir amor a lo que estaba sintiendo) pues al parecer era lo que ella sentía.
Echada en su cama mirando su negro techo estrellado de su habitación, dejo descansar a su cuerpo mientras su cerebro pensaba en algo, en qué, pues no lo sabía, pero sí sabía que su mente pensaba en algo.

Un sonido peculiar sonó, volteo su cabeza buscando de donde provenía la melodía y vio su celular parpadear mostrando en la pantalla un número que su celular desconocía pero que ella conocía saber muy bien de quién era.
Su corazón latía al mismo tiempo que su celular parpadeaba.
- Alo - dijo ella con voz temorosa
- Hola, disculpa estabas durmiendo? - dijo él
- No, como estas? - preguntó ella
- Bien pero algo cansado, pero ya tranquilo... y tú? -
- Pues igual cansada del trabajo, pero bien -
- Hmm.. ya veo -

Un silencio incomodo pero placentero se interpuso en medio de esta interesante conversación, pero eso le dio oportunidad a ella de poder escuchar su agitada respiración, ¿sera acaso qué él estaba nervioso?
- Te puedo preguntar algo - dijo ella
- Dime? -
- Por qué me pediste mi número? -
Nuevamente un silencio entro en la conversación y ella pudo escuchar que su querido chico tomaba aire o mejor dicho tomaba fuerzas para responderle
- Pues la verdad yo no te lo pedi, tu me lo diste - dijo él con voz muy peculiar, casi se podría decir que lo decía con una sonrisa en sus labios.


Un flashback se realizó en ese instante en la mente de ella y recordó claramente lo que él le dijo "te podré llamar". Un momento acaso eso no se traduce como "dame tu teléfono", penso ella. No lo dijo exactamente con esa palabras, pero eso es lo que quiso decir o no?
- Pero tu me dijiste "puedo llamarte"... - le pregunto ella, con algo de temor
- Sí, pero no te dije "dame tu número -
- Siempre eres asi de ... -
- Jodido - interrumpio él riendose - Lo lamento, pero la verdad es que sí, yo te pedí tu número y lo hice, bueno... me caiste bien, por qué perder a alguien que te cayo muy bien, no crees? -
- Hmm, si supongo - ella estaba algo confundida
- No trates de entender las cosas, bueno eso creo? -
- Jajaja, ok -

La conversación sigo su curso y sigo de largo, al despedirse, ella no podáa quitarse la sonrisa del rostro, sera mucha casualidad, conocer asi a alguien tan interesante, o es como él dice es mejor no tratar de pensar en por qué suceden estas cosas.
Con esa gran pregunta se durmio y al despertar nuevamente estaba ahi esa sonrisa traviesa.
El día era gris como todos los demás pero para ella muy aparte de ser un día hermoso por ser gris, era un día hermoso, porque simplemente lo era.
Llendo hacia su trabajo, estaba muy bien acompañada, como era de costumbre de su MP3 y cantando lo único y muy poco que entendía de la canción, "just my imagination, just my imagination"se imaginaba tal como en el video llena de mariposas a su alrededor.

Las horas en su trabajo pasaron igual que siempre, algo lento pero entretenido, cuando en eso levanta la vista y lo ve entrar.
Se quedó paralizada, que debía hacer, saludarle pues en realidad era su amigo, o tal vez tratarlo como un cliente, que debía hacer.
Con su linda sonrisa, él se acercó a ella.
- Hola - dijo él sin quitarle la mirada
- ¿Qué haces aqui? - fue lo primero que dijo ella
- Jajaja, bueno simplemente pase a saludar, pero si te meto en problemas me voy -
- No, pero... -
- Ok, descuida, no te preocupes, te llamo en la noche, si? - preguntó con su muy bonita sonrisa
- Ok - dijo ella tan embobada como siempre
- Cuidate, bye -

No entendía, no comprendía, eso de verdad le estaba pasando a ella o es que era un simple simulación de su cerebro.
- Amiga, quien era él - le pregunto su compañera y automaticamente se dio cuenta que no era nada de imaginación era real, tan real como tenis moradas que llevaba puestas ese día.
Todo el día se puso pensar, y hacerse como siempre varias preguntas
1. ¿por qué a mi?
2. ¿por qué este chico viene hasta acá solo por saludarme, no entiendo?
3. ¿sera una broma?
Y como toda sabía mujer se respondio "sí".

A veces YO (la persona que redacta esta historia) me pregunto, por qué las mujeres o las personas en total, no pueden aceptar que algo bueno les esta pasando, por qué buscarle a todo las respuestas y los motivos, las cosas simplemente pasan porque deben de pasar, no creen?
Llegó a su casa, nuevamente dejó caer su cuerpo a la cama y volvió a su cabeza las preguntas de rigor, ya no sabía que sentir, alegría por todo este momento o simple tristeza.
Sono su celular y su pantalla comenzó nuevamente a parpadear. Esto es mejor aclararlo de una vez, fue lo que ella pensó.
- Aló - dijo ella
- Hola como estas, sabes mañana... - respondio él con voz alegre
- La verdad, por qué motivo me llamas, no entiendo, pues decirmelo - interrumpio ella muy abruptamente.
Se hizo un silencio, maldita sea, pensó ella. Pues se había dado cuenta que la voz del muchacho era alegre y contenta. Había cometido un grave error, no debió haber preguntado.
- Bueno, la verdad, es que me gustaste nada más, una vez tu me atendiste en la tienda en que trabajas y desde ahi me gustaste, te veía siempre sonreir, cantar cuando caminabas con tus audífonos, eso como que me dio a entender que eras una chica simple, sin tantos frenos o dudas como las demás y cuando entrastes al café, pues fue mi oportunidad de hablarte... -

Que era lo que debía decir ella, ya había arruinado todo, se sentía tan apenada y a la vez tan halagada que sólo le pudo decir - ah, entiendo - gran frase.
- Hmm... bueno no sólo las mujeres son las que planifican las cosas.. ja - dijo él
- Si, es cierto, bueno... - dijo ella, cuando fue interrumpida
- Disculpa pero me tengo que ir, si puedo te llamo, ok, bye - su voz de él ya había cambiado, ya no tenía la alegría que tenía al inicio.
- Ok, bye - dijo ella pero lo unico que pudo escuchar era el tuuuu de la linea, pues él ya había colgado, antes de que ella le dia "ok, bye"

falta...

martes, 31 de enero de 2012

Una tacita de café...


- Ya regreso, vuelvo en una hora - salió con una sonrisa en su rostro, como siempre miro al cielo, no sé por qué lo miraba tanto, tal vez le gustaba ese color griseado que tenía.
Aspiro fuerte esa brisa marina que rodeaba el centro comercial y emprendio su caminata, muy bien acompañada del mejor elemento aislador, su reproductor de música.

Le gustaba desconectarse del mundo y creer que su vida formaba parte de un video musical, que graciosa. Cantando fuertemente, pero en silencio "I am Human and I need to be loved" miraba a las gente pasar por sus lados, era como si se los cantara a ellos y finalizó con un dulce "Just like everybody else does".

Entro como siempre a pedir su cláscio café, y un pequeño muffin.
Busco asiento en un cómodo sillón, y tomando cada sorbo de su clásico café, miraba con detenimiento a la gente desfilar ante sus ojos, mientras en su mente se tejida la historia....

- Hola - le dijo la voz
Volteo a ver y uno bellos ojos café (qué casualidad) le daban la bienvenida a la vida, era un muchacho o como ella pensó "su chico", de mediana estatura, de sonrisa imperfecta y de cabellos muy ordenados, obviamente al estilo del muchacho.

- Hola - dijo ella, apenas pudo pronunciar el saludo. Él al ver su timidez, la volvió a encandilar con su imperfecta sonrisa.

- Me puedo sentar a tu lado, es que todos los asientos estan ocupados - le dijo él
- Claro, sientate - su corazón se detuvo cinco veces y esos fueron sus momentos, más magicos, irreales e increibles para ella.
El primero, fue cuando se sento a su lado
El segundo, cuando su rodilla rozo con el de ella
El tercero, cuando se inclino hacia la pequeña mesita que había adelante de ellos, para poder endulzar su café.
El cuarto, cuando su rodilla nuevamente volvió a rozar con la de ella
Y el quinto, cuando le pregunto su nombre, exacto! eso mismo le pregunto.

- Y cómo te llamas - pregunto el chico de sonrisa imperfecta, mientras sus perfectos labios daban un sorbo a su café.
Ella no sabía que decir, se quedó en shock, gracias a Dios que dio a las personas diferentes personalidades y ángeles, pues claramente ella sintió un pellizcón a su costado que la hizo hablar muy claro y fuerte.
Fue tan fuerte su voz, que todo el lugar lo escucho, él la miro y simplemente le sonrió.
Pero eso no fue ningún impedimento para que él continuara hablándole y ella continuara respondiéndole.

El tiempo transcurrio, él ya tenia que retirarse y ella que volver a su trabajo. Sin embargo el dijo algo increíble.
- Me podrías prestar un sol para mi pasaje.
- ¿Qué?!... estee... mmm... tengo setenta céntimos, esta bien? - dijo ella algo perturbada
- Si... creo... - le respondió sin mirarla a la cara
- Bueno.... - ella le entrego dinero
- Jajaja, es una broma, toma tu dinero - cogió su mano de ella y le colocó las monedas.
- Ahhh... ok - ella lo miro aún, más perturbada.
- Te podré llamar algún día - le preguntó con mucha seguridad y unas mejillas muy rosadas.
- Siii... claro... - ella no sabía si sonreir o estar asustada por tantas sorpresas, sin embargo busco en su bolso su pequeña libretita, en donde apunto su número de celular en una pequeña hoja amarilla y se la entregó.
- Gracias, trataré de llamarte, hoy por la noche - le dijo él
Ella le sonrió, y se despido.

(aún falta...)


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