sábado, 18 de febrero de 2012

Pensar es malo...




Llegó a su casa infectada de ilusión y amor (se podría decir amor a lo que estaba sintiendo) pues al parecer era lo que ella sentía.
Echada en su cama mirando su negro techo estrellado de su habitación, dejo descansar a su cuerpo mientras su cerebro pensaba en algo, en qué, pues no lo sabía, pero sí sabía que su mente pensaba en algo.

Un sonido peculiar sonó, volteo su cabeza buscando de donde provenía la melodía y vio su celular parpadear mostrando en la pantalla un número que su celular desconocía pero que ella conocía saber muy bien de quién era.
Su corazón latía al mismo tiempo que su celular parpadeaba.
- Alo - dijo ella con voz temorosa
- Hola, disculpa estabas durmiendo? - dijo él
- No, como estas? - preguntó ella
- Bien pero algo cansado, pero ya tranquilo... y tú? -
- Pues igual cansada del trabajo, pero bien -
- Hmm.. ya veo -

Un silencio incomodo pero placentero se interpuso en medio de esta interesante conversación, pero eso le dio oportunidad a ella de poder escuchar su agitada respiración, ¿sera acaso qué él estaba nervioso?
- Te puedo preguntar algo - dijo ella
- Dime? -
- Por qué me pediste mi número? -
Nuevamente un silencio entro en la conversación y ella pudo escuchar que su querido chico tomaba aire o mejor dicho tomaba fuerzas para responderle
- Pues la verdad yo no te lo pedi, tu me lo diste - dijo él con voz muy peculiar, casi se podría decir que lo decía con una sonrisa en sus labios.


Un flashback se realizó en ese instante en la mente de ella y recordó claramente lo que él le dijo "te podré llamar". Un momento acaso eso no se traduce como "dame tu teléfono", penso ella. No lo dijo exactamente con esa palabras, pero eso es lo que quiso decir o no?
- Pero tu me dijiste "puedo llamarte"... - le pregunto ella, con algo de temor
- Sí, pero no te dije "dame tu número -
- Siempre eres asi de ... -
- Jodido - interrumpio él riendose - Lo lamento, pero la verdad es que sí, yo te pedí tu número y lo hice, bueno... me caiste bien, por qué perder a alguien que te cayo muy bien, no crees? -
- Hmm, si supongo - ella estaba algo confundida
- No trates de entender las cosas, bueno eso creo? -
- Jajaja, ok -

La conversación sigo su curso y sigo de largo, al despedirse, ella no podáa quitarse la sonrisa del rostro, sera mucha casualidad, conocer asi a alguien tan interesante, o es como él dice es mejor no tratar de pensar en por qué suceden estas cosas.
Con esa gran pregunta se durmio y al despertar nuevamente estaba ahi esa sonrisa traviesa.
El día era gris como todos los demás pero para ella muy aparte de ser un día hermoso por ser gris, era un día hermoso, porque simplemente lo era.
Llendo hacia su trabajo, estaba muy bien acompañada, como era de costumbre de su MP3 y cantando lo único y muy poco que entendía de la canción, "just my imagination, just my imagination"se imaginaba tal como en el video llena de mariposas a su alrededor.

Las horas en su trabajo pasaron igual que siempre, algo lento pero entretenido, cuando en eso levanta la vista y lo ve entrar.
Se quedó paralizada, que debía hacer, saludarle pues en realidad era su amigo, o tal vez tratarlo como un cliente, que debía hacer.
Con su linda sonrisa, él se acercó a ella.
- Hola - dijo él sin quitarle la mirada
- ¿Qué haces aqui? - fue lo primero que dijo ella
- Jajaja, bueno simplemente pase a saludar, pero si te meto en problemas me voy -
- No, pero... -
- Ok, descuida, no te preocupes, te llamo en la noche, si? - preguntó con su muy bonita sonrisa
- Ok - dijo ella tan embobada como siempre
- Cuidate, bye -

No entendía, no comprendía, eso de verdad le estaba pasando a ella o es que era un simple simulación de su cerebro.
- Amiga, quien era él - le pregunto su compañera y automaticamente se dio cuenta que no era nada de imaginación era real, tan real como tenis moradas que llevaba puestas ese día.
Todo el día se puso pensar, y hacerse como siempre varias preguntas
1. ¿por qué a mi?
2. ¿por qué este chico viene hasta acá solo por saludarme, no entiendo?
3. ¿sera una broma?
Y como toda sabía mujer se respondio "sí".

A veces YO (la persona que redacta esta historia) me pregunto, por qué las mujeres o las personas en total, no pueden aceptar que algo bueno les esta pasando, por qué buscarle a todo las respuestas y los motivos, las cosas simplemente pasan porque deben de pasar, no creen?
Llegó a su casa, nuevamente dejó caer su cuerpo a la cama y volvió a su cabeza las preguntas de rigor, ya no sabía que sentir, alegría por todo este momento o simple tristeza.
Sono su celular y su pantalla comenzó nuevamente a parpadear. Esto es mejor aclararlo de una vez, fue lo que ella pensó.
- Aló - dijo ella
- Hola como estas, sabes mañana... - respondio él con voz alegre
- La verdad, por qué motivo me llamas, no entiendo, pues decirmelo - interrumpio ella muy abruptamente.
Se hizo un silencio, maldita sea, pensó ella. Pues se había dado cuenta que la voz del muchacho era alegre y contenta. Había cometido un grave error, no debió haber preguntado.
- Bueno, la verdad, es que me gustaste nada más, una vez tu me atendiste en la tienda en que trabajas y desde ahi me gustaste, te veía siempre sonreir, cantar cuando caminabas con tus audífonos, eso como que me dio a entender que eras una chica simple, sin tantos frenos o dudas como las demás y cuando entrastes al café, pues fue mi oportunidad de hablarte... -

Que era lo que debía decir ella, ya había arruinado todo, se sentía tan apenada y a la vez tan halagada que sólo le pudo decir - ah, entiendo - gran frase.
- Hmm... bueno no sólo las mujeres son las que planifican las cosas.. ja - dijo él
- Si, es cierto, bueno... - dijo ella, cuando fue interrumpida
- Disculpa pero me tengo que ir, si puedo te llamo, ok, bye - su voz de él ya había cambiado, ya no tenía la alegría que tenía al inicio.
- Ok, bye - dijo ella pero lo unico que pudo escuchar era el tuuuu de la linea, pues él ya había colgado, antes de que ella le dia "ok, bye"

falta...

Seguidores