miércoles, 19 de noviembre de 2014

Para comenzar un café con leche...

 
Debería volver a escribir más ahora que el tiempo es lo que más sobra y lo que más tengo, pero la verdad es que las teclas negras de mi laptop ya no me atraen tanto como antes, o tal vez sea que el hecho de los motivos para escribir cada día son más escasos para mí, o como simplemente dicen mis amigos te has hecho demasiada adicta a la flojera. Cualquiera que sea estas las alternativas correcta, les diré que para mí son todas las anteriores.
En el trayecto de mi ausencia por el mundo cibernético, mi vida ha dado diferentes giros, paradas imprevistas, llegadas a destinos soñados.
Primero, lo primero, termine, por fin termine la universidad, la gente que muy bien me conoce sabe que para mí era una súper cruz la universidad, era como esa meta inalcanzable, o para que me entiendan mejor un espejismo en el desierto, mientras más me acercaba más se alejaba; sin embargo el día llego y el espero último del mes de Junio llegó y grite: “POR FIN ME LIBRO DE LA UNIVERSIDAD” si la emoción fue algo así, claro está que después de la victoria lograda hay un after aprty, y así hubo, entre chelas (cervezas) y cigarros y más chelas, despedí mis diez años de la universidad… UN MOMENTO! No piensen mal si mis estudios superiores duraron todo ese tiempo, es que por motivos económicos tuve que dejar los estudios, es como dice mi hermano mayor “la educación en este país es un privilegio” y lo sigo creyendo. Pero sigamos en la fiesta, la fiesta, la súper juerga y el reventón que hizo la promo de Ciencias de Comunicaciones de la Universidad de San Martin de Porres fue muy bonito y destructivo, bueno para mí, pues llegue algo mareada a mi casa. Bonitos recuerdos.
Pero como todo fin, decidí viajar, viajar para encontrarme conmigo misma, pero bueno por razón familiares, el viaje lo realice con mi madre, sí fue divertido, bellos momento y cosas interesante, pero aun creo que viajar solo debe ser una experiencia única, sin embargo no me quejo de mi loco y  karmatico viaje.
De vuelta acá, las labores de hermana menor y tía al mismo tiempo, no se hicieron esperar y durante el tiempo estuve de niñera, ayudante de pastelería, y cuidadora de perros. Entre cada uno de esas raras labores, aprendí cosas distintas y empezaba a valorar otras, como el ser soltera me he dado cuenta que el ser soltera me permitía hacer bastante cosas, quedarme en casa de amigas a dormir sin dar explicaciones, bueno salvo a mi madre, poder tener el tiempo de parar con cada uno de mis pequeños sobrinos y ser cómplices de sus travesuras. De los niños aprendes cada cosa, graciosa y curiosa, eso es cien por ciento cierto.
Durante ese trayecto de terminar la universidad, viajar y tener labores y quehaceres extraños fui aceptada en la Liga de Roller Derby, Inka Queens, aun continuo ahí, la experiencia es única, es sumamente divertido y gracioso, muy aparte de ser un deporte violento, me parece muy diferente este deporte y las nuevas amigas que he tengo y he conocido, vale la pena continuar patinando y recibiendo golpes, aunque debo de confesar que aún no he recibido ninguno.

Y por fin en el mes de octubre para ser más exacta fecha de mi cumpleaños, cree lo que tanto me habían aconsejado y recomendado varios amigos como familiares y es el crearme un fan page, con mis fotografías que realizo y bueno así fue. El 21 de octubre me anime y cree mi fan page, con bastante timidez y miedo me lance al mundo cibernético de mis fotos y bueno, la acogida no ha sido tan grandiosa, pero de a pocos voy escalando y subiendo, lo principal es que mis pequeñas fotos, están en las redes sociales. Si me siento emocionada, pues obvio, claro que sí.
El tiempo sigue avanzando y con cada día y noche que llega las cosas que voy aprendiendo es interesante, nutritivo y constructivo para mí. Tal vez este post, no sea un poema, o una carta a una amiga dando un consejo de ruptura, ni tampoco una de mis historia de love; sin embargo tómenlo como si hubiera sido una charla de, poner al día, que han tenido con su amiga Brinelome sentados en un cafe y viendo la gente caminar rápido y lento por las calles de Lima mientras ambos damos sorbos a la taza que lleva el café con leche.

... Y antes de decir hasta mas tardecito, les dejo mi fan page, espero que les guste mis fotos y les agradecería a mil se me dejan un like.
https://www.facebook.com/dcofotografia
PD: gracias L.S. con tu ayuda inicie el fin de mis estudios. Siempre te diré gracias.
 

lunes, 25 de agosto de 2014

Por una semana...

 
Ya había pasado más menos dos años de haberse dejado de hablar o de mantener contacto, entonces un día abrió su antiguo y muy poco usado correo que tenía y en su bandeja de entrada había algo de 320 mails, paso uno por uno, entre ellos había propagandas, publicidades, mails muy cortos de amigos de universidad y de trabajo, pero hubo uno que desconoció y que no tenía asunto, con algo de miedo ella abrió ese correo y lo que leyó era lo que siempre había esperado, lo que más recuerda de esa 45 líneas es la frase “estoy en Perú, y necesito verte, por favor ven”.
 
Que iba hacer ella, pues lo más lógico, bañarse, arreglarse y chapar el primer taxi que pasara por la avenida más cercana y eso mismo hizo, no dudo ni un segundo y fue a su encuentro, al encuentro de ese amor que ella juró dejar en ese pasado tan bonito pero con un final infeliz.
 
Llegó a la recepción del hotel en donde él se hospedaba, dio su nombre y el nombre de él, y la amable recepcionista la invitó a esperar en pequeña sala que tenían, con bastante nervios tomo asiento y mientras sus pierna temblaban, vio que en la mesita de centro había unos periódicos del día domingo…, y antes que siguiera leyendo escuchó su nombre, él la llamo, ella levantó su mirada y ahí estaba él detrás de un sillón de tres cuerpos parado frente a ella, la miro y ella casi temblando se levantó, se acercaron muy despacio y en menos de un segundo ambos se abalanzaron uno al otro a sus brazos, ya nada importaba, el pasado con el final infeliz, las palabras hirientes, los malos entendidos, las lágrimas incomodas, ya nada importaba, solo el abrazo, solo sus abrazos.
 
Sentados en esa sala de la recepción del hotel, hablaron, se miraron, se cogían las manos y continuaban hablando, pero la cruel verdad, les hizo a los dos volver violentamente a su realidad.
Él: tenia que verte, debía hacerlo, debía verte.
Ella sonreía y sonreía, mirando como sus manos se enredaban cada vez mas fuerte.
Él: tengo novia...
 
Su mirada de ella, se detuvo entre sus dedos atorados en los de él, no sabía si dar crédito a lo que había escuchado, su amor, el latido de su corazón, tenía novia, entonces que hacia aquí, mirándola, que hacia aquí, sujetando su mano con la de ella. De manera rápida ella tomo fuerza y se paró…
Él: te pido una semana, solo dame una semana… yo me quedo una semana, déjame amarte por esa semana.
 
Era demasiado para ella, una semana, una novia, el amor de su vida, sus manos aun atadas mutuamente, ella lo miró y simplemente se fue, salió, salió lo más rápido que pudo, camino entre la gente, y creo que en ese momento la tristeza o la propuesta que había oído la dejo invisible ante los demás, porque mientras más rápido caminaba más empujones recibía de la gente, tomo un respiro que era lo que necesitaba y pensó, pensó en cada palabra, en cada recuerdo vivido y tomo la decisión y el por qué decidió lo que decidió, solo ella lo sabe, volvió al hotel, aún no sabe ella como recordó el camino, pero llego al hotel, paso por la puerta y la recepcionista que amablemente ya la había atendido, la miro, ella no quiso acercarse o mas bien no quería aceptar el motivo por el cual estaba en ese lugar y lo único que hizo fue dirigirse a la sala del hotel, en varios minutos después él bajo, se sentó a su lado, ambos miraban a la gente feliz y cansada entrar al hotel, cuando de pronto ella tomo su manos de él y apoyando su cabeza en su hombro y dijo “acepto”, que ironía ella pensaba, él esta de novio con otra chica, pero ahora soy yo la que dice acepto.
Lo que hablaron en esa noche, solo ellos lo saben, pero lo que acordaron y juraron fue amarse, amarse sin control toda esa semana, y durante esa semana nunca hablar en futuro, solo en presente, solo en el ahora, solo en ese momento en que los dos estaban juntos.
 
El lunes empezó, ella lo busco, y como si nada hubiera ocurrido, ella se encontraba en la sala del hotel con una gran sonrisa, él bajo lo más rápido que pudo y abrazados y riéndose salieron a caminar o pasear por ahí, como él decía.
 
Cada día era algo distinto, una caminata por la playa, una salida al cine, besarse en cada esquina de la avenida, abrazarse todas veces que fuera necesario, para terminar en el cuarto del hotel con la luz apagada abrazándose y besándose. Él decidió llevársela a un lugar cerca de Lima y viajaron al campo, es lo que ella cuenta. Mientras se iban en un bus nada formal y alguito ilegal, ella se perdía entre los verdes paisajes que pasaban por su ventana.
Él: así será…
Ella: así será qué amor…
Él: así será, cuando una pareja de enamorados deciden escaparse por su amor…
Ella le sonrió, lo abrazo y se acomodó muy bien en su pecho, porque así era, ambos escapan por su amor y por la realidad para que jamás los pueda atrapar, mientras viajaba ella reconoció una canción que sonaba en el bus, una canción que ella bautizo como el fin de su historia con él, y mientras sonaba la canción ella más fuerte lo abrazaba, porque sabía que la dejaría sin su amor.
Él: no quisiera pero… esa canción, es nuestra historia, mi amor.
Ella dejo su pecho, su favorito y cómodo sitio en el que le gustaba estar y levanto su mirada, él estaba mal la miró y le pidió que se fuera con él, pero ella no pudo decir nada y solo agacho su mirada, lo cual significada una sola cosa, no.  
Que podían hacer ambos sabían que la decisión que habían tomado tendrían un bello comienzo con un triste final, ella lo miró, lo abrazó y nuevamente se acomodó en su pecho, porque así era, esa canción sin querer relataba lo que iría a pasar.
 
Llego el sábado y aunque juraron no hablar del futuro, ella no pudo evitar pensar en su futuro y en de él. Se encontraron en ese restaurant que estaba cerca a la playa pero lejos del hotel, él no pudo esconder su tristeza, sin embargo ella le hizo creer que no se había dado cuenta. Y fue ese sábado en que ella le regalo esa noche y fue toda esa noche en que ella se dejó amar por él, cada beso y cada caricia, era una agonía para él, porque sabía que solo esa noche ella estaría con él y seria de él. Que agonía pensaba él, amarte por solo una vez. Mientras tanto ella trataba de concentrarse, pues no quería que su mente olvidará la sensación de su piel con la de ella, la respiración de él sobre su pecho de ella, el aroma de su cuerpo, su mirada fija que él tenía en sus labios, la fuerza de sus manos sujetado las suyas. Echados los dos se abrazaban fuertemente. 
 
Ella no pudo más y en la oscuridad él escucho su tristeza y sintió sus lágrimas, y sin querer comenzó a tararear la canción del viaje, su canción que había vaticinado el final de esa semana y de su historia juntos.
 
Abrió sus ojos y ella vio que seguía siendo de noche y se alegró sonrió y abrazó a su chico que se encontraba recostado en su pecho de ella, lo acarició y tal como la historia de Delaura y Sierva María, ella citó una frase de ese libro y dijo: “en el Apocalipsis está anunciado un día que no amanecerá nunca, quiera Dios que sea hoy” y más fuerte lo abrazó.
 
Ya era domingo y ambos permanecieron en la cama, mirándose uno al otro…
Él: mañana mi avión parte en la tarde, a la seis y media… iras?
Como le preguntaba eso, cómo, pero no pudo decir que no y dijo que sí, aunque muy dentro de ella sabía que no era verdad. Él la abrazo.
Ella: perdóname por favor, por no ser lo suficientemente valiente para irme contigo.
Él interrumpió su disculpa besándola. Ya de noche salieron del hotel agarrados de la mano, caminaron hacia la avenida solitaria y silenciosa, se miraron, se abrazaron, se miraron, se besaron, se abrazaron. Y ella dio el primer paso y se alejó, caminó por esa larga avenida de Miraflores sin voltear, pues ese era el trato, amarse y dejarse amar por una semana.
 
El día siguiente llegó y como era de esperarse ella no fue al aeropuerto, no podía despedirlo ni decirle adiós y él lo sabía, por eso cuando entro a la sala de embarque, solo levanto sus maletas y no volvió a ver atrás, pues sabía que ella no iba estar.
 
Él ya no supo de ella y ella ya no supo de él, ambos se preguntan qué hubiera pasado si él no hubiera viajado, si ella hubiera ido con él, eso es algo que nunca ambos podrán responder, porque ninguno se atrevió hacerlo. Lo que único que pueden es volver a refugiarse en su recuerdo de agosto que vivieron hace dos años en una semana de amor.
 
 
 
La canción del triste final....

domingo, 8 de junio de 2014

Hilo rojo ... 赤い糸


 
 
 
Un amigo ayer me contó sobre una leyenda japonesa que dice que toda persona está unida a otra a través de un hilo rojo, el cual viene desde tu corazón unido a tu dedo meñique, es por eso que muchos juran por el dedo meñique, por más que se alejen, por más que el tiempo los separe, ese hilo siempre los une, porque toda persona nace unida a otra y esa unión se da a través de un hilo rojo, de ahí salió este poema.
Porque aun creo que el amor, que mi amor, está ahí igual que yo, pensando “y cuando la veré, cuando podré coger su mano, mirarla a los ojos, sonreírle, y estresarme por sus ideas locas” porque yo igual que él, creo que el amor es algo que no le puedes imponer un concepto, ni lógica, es simple, es único, es de uno, y depende de cada uno como quiera vivir ese amor.
Yo lo único que sé es que él esta ahí soñando, durmiendo, riéndose, jugando y yo estoy aquí escribiendo estas líneas para cuando llegue el día en que le diga  “esto lo escribí para ti”.

 

Hay un hilo rojo que me conecta a ti,
Hay un sentimiento de amor que me une a ti
Hay una mirada perdida que me ata a ti
Hay una caricia desprendida que te calienta a ti
Hay un suspiro violento que te envuelve a ti
Hay una sonrisa soñadora que te encierra a ti
Hay un pensamiento perverso que va hacia ti

 

Mi amor no es enfermo
Mi amor es solamente rojo
Rojo como mis labios
Rojo como mi sangre
Rojo como mi vestido
Rojo como mi abrigo
Rojo como el hilo rojo que nos une

 

Hay un dedo meñique que desea jurarte un amor
Hay unas manos que desean abrigar las tuyas
Hay unos ojos pardos que desean reflejarse en los tuyos
Hay unos largos cabellos negros que desean desenredarse entre tus dedos
Hay unos labios rojos que desean contarte muchos secretos
Hay unos brazos que desean atarse a tu cuerpo
Hay una cabeza que desea recostarse en tu pecho
 
 

Mi amor es rojo
También es amarillo
En ocasiones verde
A veces azul
Pero muchas veces morado que se convierte en violeta

 

Hay un hilo rojo que me conecta a ti
A ti
A ti
Hay un dedo meñique que termina jurando en ti
En ti
En ti
 

Hay un hilo rojo que te une a mí
A mí
Un dedo meñique que espera unirse a mí
A mí

 
Tengo un corazón rojo unido a mi dedo meñique
Del cual se deprende mi hilo rojo
Que me une a ti, que te une a mí
Que nos une amor, que nos une mi amor.
 
 
 

domingo, 12 de enero de 2014

Me volviste a encontrar...


 



 
12 de diciembre, el mes de la navidad suele ser grandioso, sin embargo cuando estaba en lo mejor de mis compras navideñas, pensando quien más me falta en la lista de afortunados a los que les compraría regalos, lo vi, yo subía al segundo piso del centro comercial Real Plaza, él bajaba; lo vi, era él, mi ex enamorado.

 

Yo subía y él bajaba, yo levante la mirada, él alzo la suya y coincidimos exactamente a los ojos y ahí se clavó, mis ojos en los suyos, los suyos en los míos.

 

En la realidad sé que el tiempo fue de cinco segundos como máximo, sin embargo yo lo sentí de diez minutos más o menos. Plantando nuestras miradas, la intersección de las escaleras eléctricas nos unió nuevamente por pequeños segundos y escuche nuevamente el sonido de mi nombre en sus labios, quise devolverle la misma melodía diciendo su nombre y en ese momento, ella (supongo que era la "nueva" en su vida) apareció detrás de él y sujetándolo del brazo y persuadiéndolo para que su mirada ya no continuara con la mía, dejo de mirarme.

 

Llegué al segundo piso, él llegó al primero; y volvimos a buscar nuestras miradas, ahora sí estoy segura que eso duro menos del segundo, pues la nueva enamorada, lo hizo desaparecer rápidamente entre la multitud de gente compradora.

 

"Respira, respira" me dije continuamente, sin embargo mi otro lado crítico y cruel de mujer me decía "has visto con que chica esta, es bonita, es alta y delgada, muy simpática" me senti tan mal conmigo misma, sin embargo no recuerdo como camine, solo sé que mi cuerpo me condujo a unas banquitas que hay en el centro comercial, me senté, debo de haber estado pálida o con una cara de susto, porque una amable señora me dijo: "señorita se encuentra bien", me preguntaba a mi si me encontraba bien… "haber señora como le explico hace unos pequeñísimos instantes acabo de ver a la persona que se suponía iba a ser mi compañero para toda la vida, pues eso fue lo que me dijo, hace unos instantes he visto a una persona por la cual mi vida dejo de ser tan tranquila para volverse un caos por él, hace un rato vi como una mujer pudo lograr algo que yo no pude hacer, que es hacerlo caminar lo más rápido posible, como le explico señora que no, no estoy bien, deseo bajar corriendo al primer piso, jalarlo del cuello de su camisa, bajarlo a mi altura y decirle, que diablos te paso, a donde se fueron tus promesas, las risas, los besos en la oscuridad, te fue tan fácil olvidar todo, maldita sea dime como olvidas para yo también lograrlo. No señora respondo a su pregunta con un rotundo NOOO…".

 

"Respira, respira" volví a decirme y respondí con amabilidad a la señora "estoy bien, gracias", volviendo nuevamente cada uno de los sentidos a mí, me conduje al baño, lave mi rostro, volví a respirar profundamente y saque mi lado fuerte optimista y de auto ayuda personal (si lo puedo llamar así) y me dije "Tranquila, cálmate, sí es simpaticona la niña, bastante agraciada, la maldita, perdón la señorita… pero tú eres única, por eso se lo llevo tan rápido, además él ya fue".

 

"Sí ya fue" dije recuperando la voz, con más calma y confianza. Salí del baño, nuevamente a sociabilizar con la gente compradora. Al terminar ya todas mis compras, me dirigía hacia la librería Crisol para buscar algo interesante para leer, entré y envolviéndome en los libros y las nuevas agendas, escuche "hola" su voz era única, era él.

 

No recuerdo que libro tenía en mis manos, ni si quiera sé si era libro o agenda, solo sé que como salvavidas lo sujete muy fuerte contra mi pecho, como si algo dentro de mi quisiera proteger mi corazón, no voltee, tuve miedo, no pude hacerlo, no pude mirarlo, pues la verdad tenía miedo de hacerlo y volverme aprender de su cuello.

 

No vi su rostro, ni sus gestos, pero puedo asegurar al cien por ciento que algo más me quería decir, pero algo falto o algo le falto, pues lo único que hizo fue respirar en mi cuello y se alejó, alcé mi mirada y voltee, lo veía alejarse caminando con las manos en su pantalón jeans, lo vi cómo se alejaba otra vez de mí.

 

Mi madre siempre me dice "Pídele a San Cipriano para que la gente mala, no se te acerque o no te toque" y la verdad es que no se si fue San Cipriano o mi Ángel de la Guarda, como dice un nuevo amigo que tengo. Solo sé que él quiso hacerme o decirme algo, pero no puedo y no lo hizo.

 

Ahora después de un año vuelvo a estar en esta librería, volviendo a sentir cada sensación que vivía en aquel momento. Después de un año vuelvo a este centro comercial para comprar un pasaje e irme lejos, y así poder conocer caminos diferentes  y lograr depurar mi diciembre para que vuelva hacer como antes era antes, un diciembre lleno de amor, alegría y sueños.
 
 
 


Cuando yo decidí olvidar, tú decidiste recordar...

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