Me dijiste “ya me comprometí” y me quede en un pieza, no sentí
nada, no pensé en nada, solo leía tus letras e imaginaba la emoción de tus
palabras al decírmelas, pero después de haberme desprendido del mundo por un
solo segundo, volví nuevamente y me alegre muchísimo por ti; y es que como no
alegrarme, si eres un gran amigo, algo ingrato (bueno ambos somos ingratos)
pero un buen amigo. Llore es verdad, llore porque tú y yo nos conocemos, sabes
mis tristezas, mis locuras y mis traumas; y yo sé tus momentos, tus manías, tus
locas filosofías y el dolor que como yo una vez sentiste y me alegre amigo, me
alegre demasiado, mucho por ti.
Pero sabes no fui sincera, no me refiero al sentimiento que sentí
al saber tu noticias sino con la respuesta a la pregunta que me hiciste “ y dime
tú estas bien” yo conteste con un falso “sí” y es que debo confesarte que desde
hace mucho tiempo he comenzado a practicar y a perfeccionarme en el arte de
mentir y fingir, el de ser un payaso, reír mientras por dentro cada sonrisa
desgarra y desangra mi alma.
Te mentí amigo, te mentí a ti, a ti que una vez me
escuchaste llorar cuando me quebraron mi corazón, te mentí a ti y la verdad es
que me sigo mintiendo a mí, no estoy bien, estoy muy triste, demasiado triste. Cuando
terminamos de conversar, me detuve al frente de la ventana a ver la calle, a
ver los autos, a ver a la gente y pensaba, en dónde está, por qué se demora, por
qué aun cada palabra, cada pensamiento y cada rezo no lo trae aun conmigo, por qué
aun el tiempo sigue en la demora de traerlo, no amigo no me refiero a él, me
refiero al amor en si, a la felicidad en si, a la alegría en si, a la belleza
en general. Aún sigo viendo y sintiendo mis manos frías, sin la protección de
otra piel que pueda abrigarla, aun veo a mi lado solo el viento que me acompaña
en cada viaje que realizo, aún sigue sentándose a mi lado parejas como tú y
ella que expresan su amor, mientras lo único que puedo hacer es mirar por la
ventana, haciendo pensamientos de retorno para que puedan los sentimiento más
bellos volver a mi como antes.
Sin embargo amigo sé que algún día lo veré, y me reiré al
ver su cara de duda e incertidumbre cuando escuche ópera conmigo y no pueda
entenderla, iré con él a una exposición de fotografía y le explicare sobre la
luz y la oscuridad, cocinaremos los fines de semana y al final creo que terminaremos pidiendo
comida rápida, miraremos futbol y ambos gritaremos los goles del Real Madrid o
del Boca Junior’s, me mirara lo mirare y sin decir nada lo abrazare, por qué así
es verdad, llegara a un punto en que la voz, las letras, ya estorban y las
caricias y las miradas empiezan a ser el lenguaje oficial entre ambos.
Bueno amigo, ya sabes, bien no me encuentro, pero mal
tampoco, solo triste, será la melancolía del invierno que hace que la tristeza
y la soledad se sienta con mayor facilidad, verdad?
Tal vez mi miedo me hizo continuar y ya no regresar
Amiga, sé que eso va dirigido a mí y me siento tan mal de leerlo recién ahora. Pero yo sé que eso que imaginas será cierto, de algún modo, en algún momento. A veces, no esperar ayuda mucho.
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